Si bien cada uno de nosotros en algún momento de la vida tuvo que tomar la decisión en relación a consumir o no alcohol, y si bien ingerir esporádicamente dosis mínimas no trae aparejado ningún inconveniente relevante, ciertos estudios científicos nos alarman en cuanto a grandes niveles de consumos, en tanto repercute negativamente en el funcionamiento de todo el organismo, predisponiendo a padecer complicaciones que van de un parámetro leve a severo.
Cabello y cabeza
A nivel del cabello, el consumo de alcohol reduce la disponibilidad de zinc, esencial para la formación del pelo y la evitación de su caída.
En lo que a la cabeza respecta, al deshidratarte, suelen aparecer dolores fuertes de cabeza tras haber tomado mucho alcohol. A sí mismo a causa de la dilatación de los vasos sanguíneos se genera una visión poco clara por tener los ojos rojos así como el sentido de la audición se ve dificultado, lo cual puede conllevar a poner en riesgo la vida de uno en tanto, por ejemplo, cruzar la calle con la visión borrosa y sin escuchar el tránsito y las bocinas puede conllevar a un accidente fatal.
El sueño
Por otra parte el ciclo del sueño se ve conflictuado frente al consumo de grandes cantidades de alcohol.
La piel y el cuerpo
A causa de la deshidratación también es frecuente que la piel se vea más envejecida y menos tersa, en tanto los vasos sanguíneos se hacen más visibles. Grandes consumos son motivo para perder el equilibrio y la coordinación, de allí que, los sentidos y el movimiento de nuestras extremidades (brazos, piernas) no del todo bien, por lo que no debe conducirse, ya que esto sería un arma de doble filo.
El estómago y el peso
A nivel del estómago se produce una sensación de ardor así como pueden darse diarreas, nauseas, y vómitos. Y como si fuera poco, al aportar 7 calorías por gramo, el exceso de alcohol termina repercutiendo no sólo en nuestra salud en general sino también en un aumento de nuestro peso.

No comments:
Post a Comment